Casos Prácticos

Un Autobús Se Estrella En Bolivia

Se enviaron con urgencia vehículos de evacuación de emergencia al lugar de los hechos.

A primeras horas de la mañana, un autobús se abría camino a alta velocidad por las montañas de Bolivia, famosas por sus "rutas de la muerte". De repente perdió el control y cayó por un precipicio. Algunos pasajeros no sobrevivieron al impacto del accidente. Los que aún estaban con vida fueron enviados con urgencia al hospital de una aldea cercana. La atmósfera en el hospital podría describirse como caótica: tenía mucho movimiento asistiendo múltiples nacimientos y no estaba habituado a casos de traumas ni equipado para manejarlos. Para empeorar las cosas, los médicos y enfermeras hablaban un dialecto local, y a los pasajeros aterrorizados les resultaba muy difícil comunicarse con ellos.

El autobús se aplastó por el impacto de la caída.

Intrepid 24/7 recibió la llamada no mucho después del accidente. Los pasajeros estaban confundidos, lesionados y con una necesidad desesperada de ayuda. Nuestro equipo multilingüe se puso en acción de inmediato, ya que resultaba claro que los cuatro pasajeros que tenían acceso a Intrepid 24/7 tenían que ser evacuados lo antes posible. Uno de ellos tenía heridas graves y necesitaba sangre que no se encontraba disponible en el hospital local. Todos ellos necesitaban cuidados intensivos; sin embargo, el pequeño hospital de la aldea no tenía una unidad de cuidados intensivos.

Intrepid 24/7 se coordinó con uno de los pocos operadores de ambulancias aéreas que se encarga de rescates peligrosos en la región. La pista de aterrizaje era demasiado corta para un avión lo suficientemente grande para cuatro pasajeros; dos aviones tuvieron que realizar el peligroso viaje de ida y vuelta. Debido a las montañas circundantes, los aviones tuvieron que aterrizar en una pista que era apenas una extensión abandonada de asfalto, sin torre, sin personal de aeropuerto y sin la iluminación adecuada.

A pesar de las condiciones altamente difíciles, los pacientes fueron transportados de forma segura a un hospital a la capital de Bolivia, donde recibieron tratamiento de nivel internacional. Tan pronto estuvieron en condiciones de viajar, fueron repatriados a sus países de origen, acompañados por profesionales de atención médica que pudieron suministrarles la atención necesaria durante el viaje a casa.